Archivados bajo la etiqueta: shoyu

Pasta con champiñones

Pasta con champiñones

Ingredientes: pasta integral + 1 puerro + 1 cebolla +champiñones + aceite + sal

Elaboración: pochas la cebolla con una pizca de sal y con un poco de aceite. Luego añades el puerro cortado en juliana y lo rehogas con la cebolla y dejas que se ablande con otra pizca de sal. Pasados unos minutos, echas los champiñones cortados en láminas. Es importante que sean unos buenos champiñones porque es un ingrediente que va a marcar mucho este plato. Pones el fuego bajo y lo tapas durante un ratito.

Por otro lado, cueces la pasta. En este caso, el paquete indicaba 8 minutos. Guardas el agua de la cocción de la pasta para hacer una sopa en otro momento o para hacer cualquier cereal. Cuando la pasta está hecha, la incorporas a la sartén o cazuela con el resto de ingredientes, que ya estarán muy pochados y lo rehogas todo junto para que se mezclen los sabores.

Puedes aderezarlo con un chorrito de shoyu para darle otro toque, más oriental y para realzar los sabores. Y ya lo tienes, listo para comer y para disfrutar. A la hora de servir, si le añades unos copitos de alga ao nori, ya sería el plato casi perfecto pero bueno, eso ya queda a tu elección.

Compártelo

Shoyu y Tamari, diferencias

Shoyu

La salsa de soja es un aderezo típico de la cocina japonesa y otro producto que hemos importado en Occidente por su versatilidad y por su valor nutricional.

Lo que ocurre es que no todas las salsas de soja son iguales. Pasa como con todas las cosas, que hay versiones químicas. Para detectarlo basta con fijarse en la etiqueta.

Si está fermentada naturalmente, sus ingredientes serán agua, soja, trigo y sal. La que yo tengo, la de la foto, ya indica en la etiqueta que es bio y en la etiqueta dice claramente que contiene los ingredientes que acabo de comentar, aparte del hongo koji (Aspergillus oryzae), que se utiliza para fermentar.

Las que son químicas tienen otras cosas añadidas como azúcar, sirope de glucosa, extractos de soja, de levadura o de hierbas, así como ácido láctico, caramelo y especias…

El color, el olor y la textura de unas y otras salsas son diferentes, por supuesto, pero si no te ves muy capacitado para experimentos, lo mejor es que te fijes en la etiqueta.

La natural tiene un sabor fuerte pero la salsa de soja química lo es aún más y es muy salada.

Además, tampoco que hay confundir la salsa de soja con el Tamari, que está hecho exclusivamente de agua, soja y sal (sin trigo).

La salsa de soja se puede usar para cocinar a diario casi cualquier plato (verduras, proteínas vegetales, salsas…).  Si no quieres usar sal puede ser un aliado fantástico. Al estar fermentado, sus nutrientes son muy fáciles de digerir y de asimilar. Contiene hidratos de carbono, proteínas vegetales y sodio.

El Tamari es más yang y conviene usarlo con más moderación pero para esos días en los que te encuentras especialmente cansado, echar unas gotitas de Tamari al té bancha o kukicha es un remedio natural casi mágico porque alcaliniza la sangre.

Las personas celíacas o alérgicas al gluten deben tomar Tamari en lugar de Shoyu porque éste último tiene trigo. Es precisamente por eso que el Shoyu es más suave de sabor.

En cuanto a los beneficios del Shoyu o del Tamari,  os recuerdo que la soja es un alimento rico en fibra, lo que favorece el tránsito intestinal, no tiene grasa, y su uso se recomienda para controlar la glucemia en personas con diabetes, también ayuda a reducir el colesterol y a prevenir el cáncer de colon.

En resumen, que ya estáis tardando en empezar a usarlo si es que no lo hacéis ya.

 

Compártelo