Archivados bajo la etiqueta: comida sana

10 formas de practicar mindfulness con la comida

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Ya lo dice la sabiduría popular, es mejor encender una vela que maldecir las tinieblas. Las velas cambian por completo el ambiente de tu mesa. Y no hace falta que las enciendas sólo cuando tienes una cena romántica.

Lo haces todos los días y hasta tres veces mínimo pero, realmente, ¿estás en la mesa cuando comes?

De cuerpo presente ya imagino que sí, pero si te pregunto qué comiste ayer, ¿te acordarías? Da la sensación de que muchas personas lo han convertido en un acto mecánico y más que comer engullen.

Lo necesitamos para vivir y mal que bien todo el mundo hace varias comidas al día, sin embargo, pocas personas disfrutan de los alimentos, los saborean y son conscientes de cómo se sienten después de haberlos ingerido. ¡Cuánto daño hace el piloto automático a la digestión! leer más

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¿Lees las etiquetas de los alimentos o te fijas en su precio?

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Foto Jon Usual

 

Puede que precisamente hoy no vayas a la compra pero como es el Día mundial del Consumidor me gustaría recordarte que tienes el derecho y la obligación de saber lo que estás comprando.

Si encima te lo vas a llevar a la boca, ni te cuento.

Después de los últimos cambios normativos la letra pequeña de los productos ya no lo es tanto (mínimo 1,2 milímetros) aunque puede que sigas necesitando llevarte la lupa en el carro de la compra.

No sería ninguna locura porque sólo el 25 % de los vascos lee las etiquetas de los productos y las entiende antes de meterlos en su cesta. ¿Cuál es el problema de que no se entienda lo que se lee? leer más

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Conoce el secreto de una comida feliz, sin acidez ni ardor de estómago

 

picjumbo meal

Foto de picjumbo.com

 

Esta semana me llamó la atención un titular a cuenta de un estudio sobre “Cómo comen los españoles” y pensé rápidamente en que el asunto merecía un post.

La principal conclusión que saqué es que los españoles comen rápido y conectados a la tecnología.

La verdad es que no es algo que me pille por sorpresa y probablemente a ti tampoco pero llama la atención el alto porcentaje de los encuestados que dice tener molestias digestivas. En el caso de las mujeres, un 50 %, y en general, sin hacer distinción por sexos, el 34,7 % de los españoles sufre problemas de digestión, el 24,4 % siente pesadez después de comer, el 16 % tiene hambre al poco tiempo, al 14 % le cambia el humor (a peor), el 13 % padece acidez y al 5 % le entra dolor de cabeza. leer más

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Ensalada de legumbres con vinagreta de soja

Ensalada de legumbres

Pocas cosas me gustan más que las legumbres, la verdad. Y aunque soy de cuchara, me gusta comerlas también de otras maneras.

Cuando hace calor, el puchero se me resiste y lo sustituyo por preparaciones mucho más frescas y apetecibles. Esta última versión que he hecho la he sacado del libro que el chef Eneko Atxa ha hecho en colaboración con Osakidetza (el Servicio Vasco de Salud) y es una delicia. leer más

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Buscando restaurante en París

Entrada a L'AS du Fallafel

Entrada a L’AS du Fallafel

Antes de ir a París ya imaginaba que no iba a tener ningún problema para comer bien. La cuestión que más me preocupaba era no quedarme sin blanca en los tres primeros días pero si pones un poco de atención y tomas precauciones, pan comido!!

Os avanzo que de la cuisine parisienne no tengo ni idea, así que no os daré ningún consejo sobre los platos típicos o dónde los preparan mejor, yo lo que he hecho ha sido frecuentar restaurantes japoneses, vegetarianos, ecológicos y orientales.

La zona por la que más he comido ha sido Le Marais, un barrio muy recomendable para alojarte, ya que está muy céntrico, hay mucha gente joven, muchas tiendas, restaurantes interesantes y galerías de arte. Recuerda un poco a Chueca (Madrid), porque es el preferido de la comunidad homosexual, pero esto cogerlo con pinzas porque de Chueca tiene más bien poco. En todo caso, y siguiendo con el ejemplo de Madrid, podría ser una mezcla de dos barrios, Salamanca con Chueca. En fin, que son cosas mías. El caso es que el barrio en cuestión mola bastante y es un buen sitio para ir a comer o cenar.

Antes de ir a París llevaba una lista de restaurantes a los que quería ir y uno de ellos era L’AS du Fallafel (Rues des Rosiers 32-34). Es un local israelí de Le Marais famoso por su falafel y por las colas que hay para entrar en él. Nosotros tuvimos suerte y sólo esperamos cinco minutos el segundo día, el primero fuimos derechitos a la mesa, toma ya!!

Falafel servido en bocadillo

Falafel de L’AS du Fallafel servido en bocadillo

En París, este sitio es toda una institución (dentro de la comida oriental), ya que lleva un montón de años abierto, y tiene fama de hacer el mejor falafel de la ciudad. Probé el falafel en su versión de plato completo (15 euros ), no en bocadillo, y me encantó. Ponen mucha cantidad y la calidad es realmente buena. Acompañan las croquetas de garbanzos con una ensalada de lombarda, otra de tomate y pepino, otra de col y tres salsas diferentes, hummus, tomate y la tercera era prácticamente tahín cien por cien pero no supe identificarla.

Además, te ponen pan de pita para untar. El restaurante no es muy grande y siempre está abarrotado de gente. Muchos vecinos judíos de Le Marais, que tradicionalmente han vivido en esta zona de la ciudad, acuden a L’AS du Fallafel con sus familias, lo que da una idea de la calidad de sus famosas croquetas.

Cuando me sirvieron, corté una de las bolitas de garbanzo por la mitad y me llamó la atención su color,  con un verde bastante intenso, debido a la cantidad de perejil y/0 hierbas aromáticas que usan.  Además, me gustó el tamaño de las bolitas (son del tamaño de un bombón) y que estuvieran cubiertas con semillas de sésamo.

A pocos metros de L’AS du Fallafel hay otra opción de comida informal, sana y sin gastar mucho. Se trata de Miznon (Rue de Ecouffes, 22).

La carta del Miznon

La carta del Miznon

No lo tenía fichado ni lo había visto en ninguna guía pero su escaparate, lleno de tomates, limones, pimientos y coliflores, me atrapó. La decoración moderna, estilo vintage, terminó por convencerme.

El primer día que pasé a su lado, prácticamente pegué la nariz a la ventana para no perder ni un detalle, pero como estaba recién comida no entré. Tardé un día en volver, quería probar qué ofrecían en aquel restaurante que adornaba su barra con berenjenas y puerros. Me decanté por una pita de coliflor a la plancha con verduras salteadas y salsas que me supo de muerte. Mi chico probó otra versión, ratatouille con hummus, y no sabría decir cuál de las dos me gustó más. Deliciosas!!

Nosotros comimos junto a la ventana que hay nada más entrar, pero si pasas la barra verás que hay más mesas en el interior del local. Después, he sabido que el dueño del Miznon es un chef israleí muy popular, Eyal Shani, que ya tiene otro restaurante con el mismo nombre en Tel Aviv.

En su nuevo proyecto cerca del río Sena, se sirven platos que fusionan la cocina israelí y la francesa dentro de un pan de pita. Una combinación sabrosísima y muy recomendable. También hay platos con carne, así que hay opciones para casi todos los gustos.

Verduras y más verduras en Miznon

Verduras y más verduras en Miznon

Otra sugerencia interesante para los vegetarianos y amantes de lo ecológico, en este mismo barrio de Le Marais, es Bob’s Kitchen (Rue des Gravilliers, 74).
No tuve tiempo de conocerlo en persona pero estaba en mi agenda porque dicen de este pequeño café-restaurante que todo lo que ofrece es orgánico, sano y hermoso…no está mal, no?
En Bob’s Kitchen se pueden comer ensaladas, sopas, futomakis y  guisos vegetarianos. Me quedó pendiente para una próxima escapada a Paris.
Foto de Bob's Kitchen, rollitos de sushi

Foto de Bob’s Kitchen, rollitos de sushi

Además, y como en cualquier lista de restaurantes que se precie, para mí no puede faltar la opción japo. No sé cómo me las apaño pero casi siempre que voy a ciudades más grandes que la mía acabo entrando en un restaurante japonés. Creo que esta manía mía se debe a que en Vitoria, donde vivo, escasean este tipo de sitios y no hay ninguno del que pueda decir que es realmente bueno.
Pero a lo que iba. Si te preguntas por qué voy a restaurantes japoneses siempre que puedo, te diré que es lo más parecido a un restaurante macrobiótico que puedo encontrar y porque me apasiona su forma de cocinar y soy fan del sushi.
Además, en la carta de un restaurante japonés nunca faltan una sopa de miso, fundamental para reponer fuerzas después de patearte medio Paris, sobre todo en invierno, y un delicioso maki sushi de aguacate o de huevas de pez volador (mis preferidos).
Por recomendar uno en París, mencionaría Isami  (4, Quai d´Orléans), un pequeño bar-restaurante que no atrae clientes por su decoración o su lujo sino por preparar los mejores sushis y sashimis que se pueden comer en esta bellísima ciudad.
El matrimonio Nakamura regenta este pequeño espacio al que acuden en masa los amantes de la cocina japonesa. Es necesario ir con reserva previa.
El Isami es un local acogedor

El Isami es un local acogedor

Ver la habilidad del cocinero japo preparando rollitos de arroz con algas te dejará boquiabierto. Los pescados crudos son la estrella de su carta y son de una calidad excelente, muy muy frescos.
Sashimi Moriawase del restaurante Isami. Foto tomada por un cliente.

Sashimi Moriawase del restaurante Isami. Foto tomada por un cliente.

Una quinta sugerencia dentro de esta pequeña lista es Le Potager du Marais (24 Rue Rambuteau), cerca del Museo Pompidou.
Es un restaurante vegetariano-vegano donde puedes elegir entre una selección de comida francesa sin carne ni pescado. La sopa de cebolla es un plato triunfador en este local.
Le Potager du Marais

Le Potager du Marais

Estas son mis sugerencias para comer sano si te escapas unos días a París pero recuerda que hay decenas de sitios a los que ir y posiblemente encontrarás lo que buscas. Es cuestión de caminar con los ojos abiertos y el olfato bien agudizado.
Y si te alojas en un apartamento y dispones de cocina, yo probaría a ir a un mercado a comprar producto fresco y a preparártelo tú mismo. Otra forma de conocer París y sus sabores.
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