Artículos en esta categoría: Sopas y cremas

Crema de calabacín

Crema de calabacín

 

Ingredientes:un calabacín + dos cebollas + aceite de sésamo + agua o caldo + sal + shiro miso (miso blanco)

Elaboración: esta crema es fácil y rápida de hacer. Basta con untar la base de la cazuela con un poquito de aceite, añades la cebolla cortada en cuatro trozos, la rehogas con un poquito de sal. Unos minutos más tarde, añades el calabacín cortado en trozos grandes y vuelves a rehogarlo con otro poquito de sal.

Después, cuando veas que la cebolla y el calabacín empiezan a cambiar de color, echas agua o caldo. Yo suelo tener reservada agua del caldo de cocción de pasta, si es que he hecho un día antes pasta,  y así, la comida tiene un sabor mucho más rico y potente. Si no, con agua o con un caldo que hagas tú antes. Lo que te decía, echas el agua o el caldo sin que cubra todo el calabacín y al darle un hervor, rectificas de sal.

Entonces, bajas el fuego y lo dejas a una potencia media. Pasados 10 minutos miras a ver cómo está la verdura. Si ya está blandita, la crema estará hecha. Yo suelo tenerlo más tiempo porque me gusta más el sabor pero hay gente que prefiere que las verduras no se hagan tanto.

Apagas el fuego y añades una cucharada sopera de shiro miso (miso blanco). Dejas que se deshaga un par de minutos y lo pasas por la batidora o por el chino.

Es una crema muy suave y con un toque dulce del shiro miso. Además, te aprovechas de todas las propiedades beneficiosas del miso.  Perfecta¡¡

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Crema de remolacha

Crema de remolacha

 

Ingredientes: ½ kilo de zanahorias cortadas en trocitos pequeños + 2 cebollas + 2 remolachas cocidas

Elaboración:

Corta las cebollas en medias lunas y saltéalas con aceite. Rehógalas y cuando estén blanditas, añade las zanahorias y la remolacha y lo salteas todo unos minutos. Luego, agregas agua hasta que lo cubra todo. Subes el fuego y cuando rompa a hervir lo bajas y lo pones a fuego medio y lo tapas.

Deja cocer al menos 45 minutos.

Cuanto más se cueza más dulce será la crema. Es un plato muy indicado para personas hipoglucémicas.

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Sopa de miso

Sopa de miso

Sopa de miso

 

La sopa de miso es un clásico en Japón y en el universo macrobiótico. En los restaurantes chinos también la ofrecen en el menú aunque no tiene nada que ver con la que te puedes hacer en casa.

Su preparación sorprende por su simpleza y sus beneficios para la salud son tantos que no debería faltar en ninguna mesa por lo menos en otoño e invierno.

En los días fríos y húmedos, me gusta coger el bol caliente con las dos manos y acercar la nariz para ver el movimiento del miso cuando se activa con el caldo caliente. Con la primera cucharada que tomo ya siento que estoy a salvo de todo. Por fín en casa.

Ingredientes:

sopa de miso clásica: una taza de cebolla cortada en trozos pequeños + una taza de zanahoria igualmente cortada + agua +alga wakame +miso (recomiendo mugi miso)

sopa de miso para eliminar grasa: una taza de nabo cortado en dados +una taza de puerro +setas shitake

Elaboración:

Echas en una cazuela unos cuatro dedos de agua , lo pones a fuego fuerte y cuando hierva le añades las verduras y lo dejas unos 20 minutos a fuego medio.

Cuando veas que están blanditas las verduras añades un poco más de agua, echas un trocito de alga wakame cortada en pequeñas tiras y lo dejas otros 5 o 10 minutos.

Pasado ese tiempo, la sopa ya estará lista para tomar pero falta echar el miso. La cantidad de miso recomendada es una cucharadita por bol y para que no pierda sus propiedades, no lo calientes al fuego. Cuando vayas a tomar la sopa, disuelves el miso en una taza aparte con un poco del caldito y lo añades a la sopa.

Esta sopa es genial para los días en los que te encuentras un poco débil, cansado, enfermo, empachado o incluso resacoso. Y en general, es perfecta para las épocas más frías del año en las que necesitas reconfortarte por dentro y por fuera.

A disfrutar¡¡¡

 

 

 

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Crema de puerros con lenteja roja

Ingredientes: 3 puerros + 1 cebolla + una cucharadita de aceite de sésamo + agua o caldo + media taza de lenteja roja + una hoja de acelga + manzana desecada + sal

Elaboración: echa un poquito de aceite en la cazuela y pincela la base para que quede cubierta de aceite. Añade la cebolla cortada en cuatro trozos y espolvorea por encima un poco de sal. Rehoga a fuego medio y cuando empiece a sudar, agregas los puerros cortados en trozos grandes y la acelga. Vuelve a rehogar con un utensilio de madera, a poder ser, y echa otra pizca de sal. A los dos minutos más o menos lo cubres con agua o con caldo que tengas reservado en la nevera de haber cocido pasta, por ejemplo. Lo llevas a ebullición y,  a continuación, bajas el fuego y lo dejas en un fuego medio. Tapas la cazuela y cuando veas que las verduras ya están blanditas, añades las lentejas. Se hacen muy rápido, en cuestión de minutos. Así que, a los cinco minutos más o menos ya tendrás lista tu crema, sólo hará falta que le metas la batidora y que la decores con unos trocitos de manzana desecada, por ejemplo, pero también puedes añadir frutos secos en láminas o sésamo.

En este plato tienes verdura y legumbre, así que está muy equilibrado y es perfecto como entrante para una comida o como cena tardía, si eres de los que se sientan a la mesa más allá de las nueve de la noche.

 

 

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