Artículos en esta categoría: Proteínas vegetales

Ensalada de legumbres con vinagreta de soja

Ensalada de legumbres

Pocas cosas me gustan más que las legumbres, la verdad. Y aunque soy de cuchara, me gusta comerlas también de otras maneras.

Cuando hace calor, el puchero se me resiste y lo sustituyo por preparaciones mucho más frescas y apetecibles. Esta última versión que he hecho la he sacado del libro que el chef Eneko Atxa ha hecho en colaboración con Osakidetza (el Servicio Vasco de Salud) y es una delicia. leer más

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Salteado de puerros y tofu

Ejemplo de cómo comer bien sin pasarte horas en la cocina

Ejemplo de cómo comer bien sin pasarte horas en la cocina

Si llega la noche y no has preparado nada para cenar y estás tan cansada o cansado que no tienes ganas de mover un dedo, esta receta es para ti.

Se prepara en unos minutos y tiene un sabor muy rico gracias al toque de la salsa de shoyu (soja fermentada con trigo, agua y sal), más suave y menos salada que el tamari, aunque si tienes alergia al gluten, quédate con el tamari, porque no tiene trigo. leer más

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Lentejas con fundamento (pero sin sacramentos)

Lentejas con verduras

Lentejas con verduras pero con sabor a “sacramentos”

Las legumbres no deberían faltar en ninguna mesa porque son proteínas vegetales de calidad (como el tofu, el seitán, el tempe…) y porque además son un auténtico placer. Sin embargo, a menudo se cocinan con excesiva grasa y eso ya no las hace tan sanas.

Conviene dejarlas a remojo durante la noche para que pierdan el ácido fítico y así podamos absorber mejor minerales como el hierro y hacer mejor las digestiones. A la hora de comerlas tampoco deberíamos comernos un plato lleno de legumbres porque estaríamos tomando un exceso de proteínas, con un cazo o dos es suficiente.

El plato equilibrado sería una porción de cereal integral (el 50 % del volumen del plato), un cazo de legumbres, y el resto del plato lo completarían verduras (1 o dos tipos cocinadas de diferente forma por ejemplo) con alguna semilla y algas.

Por tanto, lo ideal es que comas las legumbres en un plato combinado con hidratos de carbono de absorción lenta y verduras, y si tomas una cremita de verduras o sopa por delante, mejor que mejor.

Uno de los inconvenientes de las legumbres suele ser que muchas personas no las digieren bien pero esto se soluciona cocinándolas con verduras y con un trocito de alga kombu (entre 2 y 5 cm). El alga mejor la cortas en tiras antes de cocinar lal legumbre y así luego quedará disuelta y no la notarás.

Para que las legumbres tengan sabor a “fundamento” hay un truco que no falla. Echar una cucharadita o dos de pimentón dulce.

Te cuento cómo suelo cocinar yo las lentejas con sabor a “sacramentos” pero sin ellos.

Ingredientes: 1 taza de lentejas (remojadas una noche) + 1 cebolla + 1 ajo + 1 cucharadita de sal + 2 cucharaditas de pimentón dulce + 1 trozo de calabaza + alga kombu + 1 pimiento rojo seco (opcional)

Elaboración: Cortas la cebolla en cuatro partes y la rehogas con una cucharadita de aceite en la olla exprés y un pelín de sal, añades un ajo, y un trozo de calabaza cortado en trozos, lo rehogas todo junto y agregas las lentejas remojadas previamente, junto con un trozo de alga kombu cortado en tiras, una cucharadita de sal, dos cucharaditas de pimentón dulce y agua hasta cubrir las lentejas pero sin que las rebase en más de un centímetro.

Cierras la olla exprés y las dejas una hora a fuego mínimo. Entre tanto, cortas por la punta el pimiento seco y lo dejas a remojo. Pasada la hora, el pimiento estará blandito y será fácil extraer su carne con ayuda de una cucharita o de un cuchillo.

Al abrir la olla, extraes la cebolla y la calabaza junto con algunas lentejas y lo pasas por el pasapuré. Esa crema que te quede la vuelves a añadir a la olla junto con la carne blandita del pimiento y lo dejas que se cocine unos 10 minutos.

Te quedarán unas lentejas cremosas y muy muy sabrosas. Y ¿has echado cuenta? sólo llevan una cucharadita de aceite!!!

Increíblemente sanas y buenas!!! Así que después de ésto espero no volver a oír eso de que las legumbres son indigestas o engordan.

 

 

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Falafel

Listas las bolitas, sólo falta hornearlas o freirlas

Listas las bolitas, sólo falta hornearlas o freirlas

Me encantan los garbanzos en todas su variantes y esta receta especialmente. Soy una fan de esta legumbre, sí. Me vuelve loca. Creo que no hay una semana en la que no los coma… Hacer falafel es divertido y es mil veces más rico que el que puedes comer comprar ya hecho.

Es un plato típico de Oriente Medio pero ahora ya lo comemos en todo el mundo. Algo bueno tenía que tener la globalización, no?

Además de tener un sabor muy rico, gracias a la mezcla de los garbanzos con la cúrcuma, el perejil y el cilantro frescos, el ajo y el comino, es un plato muy sano, con propiedades anticáncer, como pregona en sus libros la doctora Odile Fernández.

Además, es sencillo de elaborar y tiene un coste bajo.

Así que ahí va la receta para que os pongáis manos a la obra.

Ingredientes: 400 gr de garbanzos cocidos +50 gr de anacardos crudos + 1 cebolla + 1 diente de ajo + un puñadito de perejil fresco + una pizca de cilantro fresco (opcional) + 1/2 cucharada de comino molido + 1/2 cucharadita de canela en polvo + 1/2 cucharada de cúrcuma + pimienta negra + 1 cucharada de aceite de oliva virgen

 Elaboración: El perejil y el cilantro se lavan y se cortan picaditos, deshechando las partes duras. A continuación, se trituran todos los ingredientes hasta que te quede una masa homogénea, que dejarás que repose media hora.

 

Ten perejil fresco a mano para hacer tu falafel

Ten perejil fresco a mano para hacer tu falafel

Pasado ese tiempo,  te lavas bien las manos y con ellas ligeramente húmedas haces bolitas. A la hora de cocinar el falafel, tienes dos opciones, freirlo en abundante aceite y escurrir bien antes de servir o meterlo al horno sobre un papel vegetal durante unos 15 minutos a 180 grados.

Elige la forma que más te guste. Si quieres hacerlo más ligero, para ti el horno y si no, ¡¡a freir se ha dicho!!

Tradicionalmente se sirve acompañado de una ensalada, con pan de pita o chapati y con una salsa de yogur o con tahín. A mí me gusta servirlo con hummus. Doble de garbanzo¡¡

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El manjar de los bosques: Boletus

Listos para cocinar

Listos para cocinar

Es uno de los hongos más preciados y está al alcance de cualquiera. Basta con pasearse por un bosque de pinos, hayas, robles o castaños para toparse con esta maravilla de la naturaleza. La temporada en la que se consume fresco es el otoño y si se compra en el mercado puede llegar a costar 30 euros el kilo de media. En España, los restaurantes que más incluyen este manjar en sus menús son los de Cataluña y el País Vasco. En la red puedes encontrar decenas de recetas diferentes aunque a mí me parece que el boletus no necesita muchas florituras porque ya de por sí es delicioso. Confitado o a la plancha es como yo lo suelo comer, aunque cocinado con un arroz integral y verduras es también exquisito.

Pero ya que estamos en época de platos de cuchara por qué no cocinarlo con pochas y almejas… A la hora de recolectarlos, no olvides tu cesta de mimbre y cuando llegues a casa ten a mano un paño de cocina, un cuchillo afilado y un cepillito suave.

El grifo de agua bien lejos, ya sabes. En todo caso, humedeces el paño de cocina con unas gotas pero nada más. Si la parte inferior del sombrero tiene un color amarillo-verdoso, tendrás que retirarla y si ves que el hongo tiene partes que han sido comidas por algún gusanillo bastante listo, también las quitas y el resto, bien saneado, te lo zampas tú.

Ah, y antes de salir al monte a buscar setas y hongos infórmate sobre si necesitas una licencia para hacerlo porque cada vez son más los municipios que están intentando controlar los abusos en la explotación micológica.

Suerte y a disfrutar del paseo y de la recolecta!!!

Dicen que las angulas de monte son las cantarelus pero todos los seteros quieren encontrar boletus…por algo será.

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